6o.
Dom Ord Ciclo B antes Cuaresma (Id=142)
Sírveme de defensa, Dios mío, de roca y fortaleza
salvadoras; y pues eres mi baluarte y mi refugio, acompáñame y guíame.
Oración Colecta
Oremos:
Señor nuestro, que prometiste venir y hacer tu morada en los corazones rectos y
sinceros, concédenos la rectitud y sinceridad de vida que nos hagan dignos de
esa presencia tuya.
Por nuestro Señor Jesucristo...
Amén.
El leproso vivirá solo, fuera del campamento
Lectura del libro del Levítico
13, 1-2.44-46
El Señor dijo a Moisés y a Aarón:
"Cuando alguno tenga en la piel un tumor, una úlcera o mancha reluciente,
y se le forme en la piel una llaga como de lepra será llevado al sacerdote
Aarón o a uno de sus hijos sacerdotes. Se trata de un leproso, y el sacerdote
lo declarará impuro.
El leproso llevará las vestiduras rasgadas, los cabellos revueltos y la barba
rapada, e irá gritando: "¡Impuro, impuro!" Mientras le dure la lepra,
será impuro. Vivirá aislado y tendrá su morada fuera del campamento".
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
Sal 31, 1-2.5.11
Perdona, Señor, nuestros pecados.
Tu es refúgium meum, gáudio salútis
circúmdas me.
Dichoso el que fue absuelto de su culpa y a quien se perdonó
su pecado. Dichoso el hombre a quien el Señor no le tiene en cuenta su falta y
en cuyo espíritu no hay engaño.
Perdona, Señor, nuestros pecados.
Tu es refúgium meum, gáudio salútis
circúmdas me.
Pero reconocí ante ti mi pecado, no te oculté mi falta;
pensé: "Confesaré al Señor mis culpas". Y tú perdonaste mi falta y mi
pecado.
Perdona, Señor, nuestros pecados.
Tu es refúgium meum, gáudio salútis
circúmdas me.
Alégrense, justos, y regocíjense con el Señor, den gritos de
felicidad los rectos de corazón.
Perdona, Señor, nuestros pecados.
Tu es refúgium meum, gáudio salútis
circúmdas me.
Sean imitadores míos como yo lo soy de Cristo
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los
Corintios
10, 31-33; 11, 1
Hermanos: Ya coman, ya beban, o hagan cualquier otra cosa,
háganlo todo para gloria de Dios. Y no sean ocasión de pecado ni para judíos,
ni para paganos, ni para la Iglesia de Dios; hagan como yo, que procuro dar
gusto a todos en todo, sin buscar mi propio interés, sino el de los demás, para
que se salven.
Traten de imitarme, como yo imito a Cristo.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
Aleluya, aleluya.
Un gran profeta ha surgido entre nosotros. Dios ha visitado a su pueblo.
Prophéta magnus surréxit in
nobis, et Deus visitávit plebem suam.
Aleluya.
Se le quitó la lepra y quedó limpio
† Lectura del santo Evangelio según san Marcos
1, 40-45
Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo, se acercó a Jesús un leproso y le suplicó
de rodillas:
"Si quieres, puedes limpiarme".
Jesús, compadecido, extendió la mano, lo tocó y le dijo:
"¡Quiero, queda limpio!"
Inmediatamente le desapareció la lepra y quedó limpio.
Al despedirlo, Jesús le mandó con severidad:
"No se lo digas a nadie; vete, preséntate al sacerdote y ofrece por tu
purificación lo que mandó Moisés, para que les conste que has quedado
sano".
El, sin embargo, tan pronto como se fue, comenzó a divulgar entusiasmado lo
ocurrido, de modo que Jesús no podía ya entrar abiertamente en ninguna ciudad.
Tenía que quedarse fuera, en lugares solitarios, y aún así seguían acudiendo a
él de todas partes.
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
[Misa]
Oración de los Fieles
Celebrante:
Imploremos, hermanos y hermanas, al Dios de misericordia y pidámosle su ayuda
para poder invocar su nombre con sentimientos que le agraden:
(Respondemos a cada petición: Te lo pedimos, Señor).
Por la paz de todo el mundo, por la prosperidad de las
santas Iglesias y por la unión de todos los seres humanos, roguemos al Señor.
Te lo pedimos, Señor.
Por nuestros gobernantes, para que bajo su dirección
tengamos una vida feliz y pacífica, roguemos al Señor.
Te lo pedimos, Señor.
Por la conservación de la naturaleza, por la abundancia de
las cosechas y por el progreso del mundo, roguemos al Señor.
Te lo pedimos, Señor.
Por nuestros familiares y amigos que han muerto en la esperanza
de la resurrección, para que Dios les conceda el reposo eterno, roguemos al
Señor.
Te lo pedimos, Señor.
Celebrante:
Escucha, Señor, nuestras oraciones, líbranos del pecado que divide y de las
discriminaciones que degradan; haz que sepamos ver siempre en el rostro del
leproso, del pobre y del desvalido la imagen sangrante de Cristo en la cruz,
para que así nos dispongamos a colaborar en la obra de la redención humana y a
proclamar ante los seres humanos tu misericordia.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.
Que
este sacrificio, Señor, que vamos a ofrecerte, nos purifique y nos renueve;
concédenos tu ayuda para obtener la recompensa eterna, prometida a quienes
cumplen tu voluntad.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.
Las maravillas de la creación
En
verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación, darte gracias
siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque creaste el universo entero, estableciste el continuo retorno de las
estaciones, y al hombre, formado a tu imagen y semejanza, sometiste las
maravillas del mundo, para que, en nombre tuyo, dominara la creación, y, al
contemplar tus grandezas, en todo momento te alabara, por Cristo, Señor
nuestro.
A quien cantan los ángeles y los arcángeles, proclamando sin cesar:
[Misa]
El Señor colmó el deseo de su pueblo: comieron y quedaron
satisfechos.
Oración después de la Comunión
Oremos:
Señor, aviva cada vez más en nosotros el deseo de recibir este pan eucarístico,
por medio del cual nos comunicas tú la vida verdadera.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén
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